El deterioro de la situación política, económica y social de Canarias es cada vez más evidente.
Desde un tripartito PP=PSOE=CC, incapaz de vertebrar una sola idea contra la crisis, más allá de resguardar los intereses de la burguesía criolla.
El paro, el empobrecimiento y la exclusión social, hacen mella, cada vez más en los trabajadores/as canarios.
Cuando las alarmantes cifras del paro alcanzan a más de 270.000 canarios/as.
Cuando día a día se constata el aumento de las peticiones de ayudas básicas, para poder subsistir, alcanza a cientos de familias canarias.
Cuando vemos el importante deterioro de la tasa de pobreza en Canarias, dónde actualmente cerca de un 37% de la población, vive bajo el umbral de la pobreza y se acercan peligrosamente a la exclusión social.
Sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que el efecto real de la política económica llevada a cabo en los últimos años, ha sido la producción deliberada del desempleo, como medio para crear las condiciones que permitan implantar un marco de relaciones laborales más favorables a las empresas y al capital.
Esto ha dado pié al empobrecimiento, no sólo de los trabajadores desempleados, muchos de los cuales han quedado auténticamente marginados y excluidos de la vida social, sino incluso, el de muchos trabajadores en activo, como consecuencia de las peores condiciones de prestación laboral.
El empobrecimiento de los trabajadores en activo, se manifiesta en la disminución de los salarios reales, en la distribución de la renta y de forma palpable, lo vemos en Canarias, donde los salarios son un 18% menores que en el resto del estado español y el poder adquisitivo de los mismos un 10% menor.
Constatamos que se han flexibilizado hasta límites inmorales, las condiciones de contratación, hasta el punto, de que las empresas pueden contratar por horas, para evitar contratos indefinidos, lo que supone una dependencia y sumisión en los mercados de trabajo y como muestra vemos que en nuestra tierra más de 300.000 trabajadores/as tienen un contrato en precario, aproximadamente el 40% de la población ocupada, y como consecuencia de ello, una auténtica legión de trabajadores/as pobres, de empleo precario y temporal y de salarios bajísimos, con los que difícilmente pueden hacer frente a la satisfacción de sus necesidades más elementales y siempre con el temor de perder su trabajo.
Frente a la situación descrita y la agudización de la crisis, se hace necesario que las organizaciones políticas de la izquierda nacional (A.N.C. y U.P.)así como las organizaciones sindicales nacionales y de clase, dispongan todos los medios a su alcance para avanzar en la línea de confluencia, para organizar la RESISTENCIA de los trabajadores/as canarios.
El sistema ante la actual situación inyecta miles de millones que permiten apuntalar el capitalismo.
Las organizaciones políticas y los sindicatos de nuestro país, deben inyectar INTELIGENCIA, COMPROMISO Y GENEROSIDAD REVOLUCIONARIA.
Si los trabajadores formamos una clase, necesitamos una potente organización política y sindical, de clase y nacional.
Por ello se hace necesario y urgente articular políticas de UNIDAD, ORGANIZACIÓN Y AVANCE, por la Soberanía Nacional y Social de Canarias.